Oxfam México

Dodici messicani che vivono con un dollaro al giorno

ONG

Huimanguillo

Salvador Frausto, giornalista

Lourdes Méndez è una madre single. Mangia due volte al giorno. Tortilla e sale la mattina, tortilla e sale la sera. A volte un piatto di fagioli, qualche peperoncino e delle erbe selvatiche. La fame le provoca dei crampi allo stomaco. Quando le capita, beve acqua calda: è la sua unica medicina. Non ha mai visto la tv, non ha mai ascoltato la radio o tenuto tra le mani un cellulare. Non ha mai neanche assaggiato il caffè. Non è mai uscita da San Simón Zahuatlán, un piccolo villaggio del comune più povero dello stato di Oaxaca. Nella sua comunità, otto abitanti su dieci sopravvivono con meno di un dollaro al giorno.

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Los olvidados de Tabasco

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12MasPobres_portada La revista Gatopardo retoma la historia de Jesús Manuel Díaz es el primer hijo de publicada en «Los 12 mexicanos más pobres: el ‘lado b’ de la lista de millonarios«, escrita por Alejandra Sánchez Inzunza y José Luis Pardo.


Los niños corren a toda prisa por el patio del kínder, mientras Jesús Manuel Díaz permanece quieto en una esquina. Se muerde las uñas y mira al resto de sus compañeros con reserva. Su cuerpecito delgado se oculta dentro de un uniforme dos tallas más grande, que la escuela le ha prestado para que pueda asistir a las clases. Los zapatos que lleva, igualmente grandes, tampoco son suyos. Los demás alumnos gritan y juegan como si fuera el último día para hacerlo hasta que la maestra les ordena que se formen. Todos obedecen, pero Jesús Manuel se cae un par de veces al correr para llegar a la fila. Guadalupe Cadena, la directora de preescolar de la Escuela César Augusto Herrera Romero, lo señala y dice: “Es por desnutrición. Siempre se está cayendo”. Los niños se forman por estaturas y Jesús Manuel se pone hasta delante en la fila de la derecha. El grupo grita “buenos días” al unísono y después canta el himno nacional. Jesús Manuel mira con sus grandes ojos hacia otro lado, sólo tararea unas estrofas en voz baja y pierde el compás, pero nadie le dice nada. Sus compañeros apenas lo miran. De repente se queda callado. A sus tres años, Jesús Manuel habla muy poco y tiene problemas para vocalizar. Le cuesta ir al baño solo. Se pelea a veces con los otros alumnos. Aprende lento. Su maestra insiste en que no come bien.