Xochimilco, patrimonio en riesgo

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Zacarias Jiménez rastrilla la tierra negra donde siembra maíz, alelí y flor de cempasúchitl. Hace quince años regresó a labrar su terreno, dejando su trabajo como obrero. Mientras trabaja con sus herramientas, habla sobre el daño que han causado las fosas sépticas en los canales que rodean las chinampas de Xochimilco, al sur de la Ciudad de México.

La creciente urbanización amenaza la reserva ecológica de Xochimilco, decretada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 1987, donde una parte de la población originaria habla lengua náhuatl. Es también conocido por su atractivo turístico, por los tranquilos paseos en chalupas adornadas con flores y su paisaje.

Asentamientos urbanos irregulares, también conocidos como paracaidistas, aprovecharon que no pueden ser desalojados si llegaron antes del año 1995. Además, muchas familias originarias de la región fueron abandonando el lugar por falta de empleo o mercado dónde vender sus productos agrícolas, entre ellos flores y hortalizas.

Cada asentamiento irregular cuenta con alrededor de 20 familias, pero mientras más crecen, también aumenta la escasez de agua. Algunos como Ampliación Infiernito, conocido también como Bodoquepa no cuentan con drenaje y vierten el agua sucia hacia el canal. A pesar de estar prohibido, algunos puentes rodean estas colonias y dificultan la navegación.

Otros como Alamacachico, donde se ha registrado resistencia al desalojo, no cuentan con energía eléctrica ni agua potable, comenta Israel Gardida, quien labora en catalogación del archivo histórico de notarías.

Se cree que no existe un padrón que contabilice el número real de habitantes en estos lugares y en general, son escasos los servicios de salud disponibles.

La introducción de especies como la tilapia para la pesca, también causó daños en el ecosistema, pues depredó buena parte de los organismos locales, entre ellos, el ajolote, actualmente en peligro de extinción y protegida en cautiverio por estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana. En más de una ocasión ha estado en riesgo también la declaratoria como patrimonio.