Hasta siempre

Aún me es difícil de creer: el pasado 23 de junio sucumbió ante un cáncer cervicouterino Araceli Herrera, fotodocumentalista, activista y fundadora de la escuela Lok’tavanej (surtidor de luz, en lengua tzotzil) en la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles. Perdimos contacto al finalizar el taller sobre fotoperiodismo y documentación de violaciones a derechos humanos, que impartió al lado del Comité Cerezo hace cerca de un año.

Solía relatar cuando, después de una fuerte represión policial el 12 de abril de 2003, al finalizar una marcha contra la invasión estadounidense en Irak, una patrulla resultó apedreada durante la retirada de los manifestantes. Las fotografías que ella tomó fueron solicitadas por el Canal 40 de televisión (el de entonces), pero tramposamente, cambiaron el orden de la secuencia: primero los jóvenes ‘atacaron’ la patrulla y ‘en consecuencia’, los granaderos ‘actuaron’ . Tras semejante engaño y falta de respeto, nunca les volvió a vender imagenes.

Me siento muy agradecido con ella por la camaradería y las enseñanzas profesionales, con todo y las discusiones, desacuerdos y por la propia amistad.

Existe una copia de su antiguo sitio web (una segunda versión sólo tiene su portada en araceliherrera.com.mx), donde puede verse parte de su trabajo en negativo a blanco y negro, soporte que defendía con su equipo mecánico y rollos, reveladores y papel impreso. Al final, ante lo que nunca se doblegó fue la fotografía digital.

Hasta siempre.